El MOMENTO CLAVE para GENERAR CONFIANZA en un miembro de tu EQUIPO

Con toda la ilusión del mundo llegas a tu nuevo puesto de trabajo. Después de unos días de formación, hoy es el primer día en el que tendrás que enfrentarte a todas las responsabilidades que se te exigen.

Ya llevas dos horas, todo bien por el momento. Tus compañer@s se muestran agradables. Has atendido a tres clientes y todo ha salido perfecto. Te sientes realizad@.

Empiezas a entablar una conversación con el cuarto cliente. De repente, te surge una duda. Le pides que te disculpe un momento y vas a preguntársela a alguien.

Durante la búsqueda de la persona que pueda ayudarte escuchas una voz interna y empiezas un diálogo con ella:

  • ¿Para qué necesitas ayuda? ¿No has hecho ya unos días de formación?
  • Pero no me la puedo jugar, un cliente es un cliente, debo darle la mejor respuesta y ahora mismo creo que no la tengo. Es mejor preguntar a quién tiene más experiencia que yo, es una forma de aprender también.
  • ¿Para qué? ¿Para demostrar que no tienes ni idea pese a la formación y quedar como un/a bob@?
  • ¡Pero si es mi primer día sol@ ante el peligro! ¡Cualquier ser humano lo va a entender!
  • Bueno, bueno, tú verás…
  • Tú siempre tan negativ@…
  • ¿Y a quién se lo vas a preguntar a un/a compañer@ o al/la jefe/a?
  • ¿Qué más da?
  • ¡No te lo crees ni tú! Pregúntaselo a un/a compañer@, de lo contrario el/la jefe/a creerá que eres tont@.
  • Pero si se lo pregunto al/la jefe/a, percibirá que quiero hacer bien las cosas y eso siempre es positivo.
  • Vale, vale, tú verás…

Y entonces te encuentras a tu jefe/a:

  • (Jefe/a) - Hola, ¿cómo va todo?
  • (Emplead@) - Bien, bien… - respondes algo dubitativ@. El momento de la verdad ha llegado.

Pero antes de continuar, un poco de suspense. Vayamos a conocer la realidad del/la jefe/a de ese día hasta llegar al encuentro con su emplead@ novat@.

Llevas 5 años en la empresa. Estás un poco quemad@ últimamente. Tu superior te “aprieta” mucho porque los resultados ya no son los mismos que en los últimos años.

Tienes la última conversación con él/ella grabada a fuego en tu mente, hace un par de días:

  • Las cosas no van bien, el histórico y los objetivos que acordamos a principio de año están lejos de ser alcanzados. Así que ya sabes, o haces algo u otro mes sin prima…
  • Ya lo sé, pero no puedo hacer nada, la crisis afecta, la gente tiene menor poder adquisitivo y no se pueden permitir comprar tanto, es lógico…
  • No me vengas con excusas, con esa actitud no vamos a ningún lado. ¿Qué hay de tu equipo? ¿No decías que eran los mejores? ¿Qué tal el fichaje estrella?
  • ¡Y son los mejores! – respondes con orgullo. El fichaje está aprendiendo muy rápido, en breve terminará la formación y empezaremos a remontar.
  • ¡Esa es la actitud! Nos vemos en 2 semanas. ¡No me falles!

Hoy el/la novat@ empieza a trabajar después del período de formación. Vas a estar un poco encima de él/ella. “No está el horno para bollos” y tú y el equipo os estáis jugando mucho.

Y entonces te l@ encuentras, va con cara de perdid@, pero quieres mostrarte amable:

  • (Jefe/a) - Hola, ¿cómo va todo?
  • (Emplead@) - Bien, bien… - respondes algo dubitativ@. El momento de la verdad ha llegado.

Y ahora que ya tenemos las dos perspectivas, sigamos con el diálogo:

  • (Emplead@) – Tengo un cliente a la espera porque tengo una duda.
  • (Jefe/a) – Cuéntame.
  • (Emplead@) – Cuando le enviamos el producto al cliente….
Este es el momento más importante de una relación entre dos personas (sea laboral o personal), cuando una de las dos partes muestra su VULNERABILIDAD POR PRIMERA VEZ.
 
Tenemos la oportunidad de ganar enteros en cuanto a la CONFIANZA con la otra persona o por lo contrario, perderla tal vez para siempre.

 

  • (Jefe/a) – ¿Pero cómo no sabes eso después de la formación?
  • (Emplead@) – Tal vez… no, no sé… pues…es que…
Si la respuesta del jefe/a ha sido esta, a partir de aquí ya da igual que este/a haga la explicación correspondiente con o sin paciencia o de una forma más amable o menos. Aunque a más agresiv@ y desagradable peor.

Se acaba de cargar la CONFIANZA con su emplead@ y esto puede tener las siguientes consecuencias:

  • El/la emplead@ pierde autoconfianza y autoestima, pues se ve menos capaz de hacer lo que se le exige y por lo tanto se percibe con menos valor.
  • Su seguridad a la hora de trabajar va a disminuir durante al menos algún tiempo. La voz interior del/la emplead@ que ponía en duda preguntarle al/la jefe/a va a coger fuerza y va a machacar a la persona (ves, ya te lo dije, no preguntes o parecerás bob@...).
  • Esto último puede implicar más errores. No es un problema cometer más errores, pero si hay miedo a equivocarse, el/la emplead@ puede que vaya a esconderlos por miedo a los reproches, hecho que puede provocar problemas mayores por no actuar a tiempo y hacer más grande la bola de nieve.
  • La productividad del/la emplead@ de ese día y tal vez de los siguientes, va a caer en picado pues el impacto emocional de la situación vivida, tendrá a su cerebro racional secuestrado por el cerebro emocional (secuestro amígdalar). Este hecho hará que no pueda pensar y actuar con claridad, cometiendo probablemente más errores, que visto lo anterior, puede que trate de esconder empeorando así la situación. 

Si por lo contrario, el/la jefe/a le hubiese dado la solución empezando por:

  • (Jefe/a) – Te agradezco que me hagas esta pregunta pues demuestras que quieres hacer bien las cosas y que confías en mi para preguntarme. La respuesta es….(explicación técnica) ¡Si tienes cualquier otra duda, aquí me tienes! Si tienes varias dudas podemos pactar un momento al final del día para resolverlas de golpe y así seguir con el aprendizaje.

Con esta respuesta, el/la jefe/a no solo no hubiese perdido la confianza del/la emplead@, sino que seguramente hubiese incrementado:

  • La confianza mutua de la relación.
  • La autoconfianza y autoestima del/la emplead@.
  • La motivación del/la emplead@ por seguir mejorando y aprendiendo.
  • La valentía del/la emplead@ para seguir a pesar de cometer errores y para preguntar cuando sea necesario.
  • La productividad o rendimiento del/la emplead@ gracias a los puntos anteriores.
  • La satisfacción del/la jefe/a por saber que está jugando un papel muy importante en la mejora de su emplead@ y del equipo, y que eso va a afectar positivamente a los resultados.

Así que la idea es que tanto si estas en un lado, como en el otro, tanto si se trata de una relación laboral, como de una relación personal...

...identifica cuando alguien se está mostrando VULNERABLE ante ti y te pide ayuda porque reconoce que no sabe algo.
Y entonces, párate un segundo y actúa de la forma más EMPÁTICA posible, AGRADÉCELE la CONFIANZA y dale la respuesta que necesitaconstruirás unas RELACIONES FUERTES DESDE EL PRINCIPIO que te van a beneficiar a ti y a tu entorno.
¿No crees que merece la pena?

Una última cosa, si eres jefe/a puede que te haya quedado algo dando vueltas por la cabeza. Sí, lo sé. ¿Qué pasa conmigo? ¿Qué pasa con mi propio jefe/a? ¿Por qué tengo que ser amable y empático con mi equipo, si mi jefe/a no lo es conmigo? Al fin y al cabo, mejor que se acostumbren cuanto antes a lo que les vendrá si van escalando en la empresa.

Entiendo que pienses así. Pero trabajar la confianza en tu equipo no debería ser una cuestión de justicia. Ya has visto los beneficios que tiene trabajar la confianza en esos momentos clave, tanto para tu equipo como para ti mism@.

Tal vez tu jefe/a no te trata muy bien, porque así lo que hicieron con él/ella y desconoce que la otra opción da más beneficios. Demuéstrate a ti mism@ que así es, y si te pregunta cómo lo has conseguido cuéntale tu secreto desde la serenidad y la compasión.

¡Ahora es tu turno! ¿Te has visto reflejado como emplead@ o como jefe/a en esta historia? ¿De qué manera generas confianza en tus compañer@s de trabajo? Nos encantará aprender de tu experiencia en el apartado de comentarios. Te agradecemos de antemano tu participación :-)

¡Un abrazo!

La TÉCNICA MÁS COMPLETA para multiplicar tu capacidad de CONCENTRACIÓN

Cómo REDUCIR tu CARGA de TRABAJO