El experimento que cambió mi concepto sobre el TRABAJO, el OCIO y el DESCANSO

Está más que demostrado que para ser productiv@s de forma sostenible en el tiempo hay que dormir bien.

Sin embargo, ya hace años que me di cuenta de que al balance Trabajo/Descanso, le faltaba otro elemento muy importante para lograr la ansiada sostenibilidad productiva. Ese elemento es el Ocio.

En mi caso, he de reconocer que suelo trabajar más de lo debido.

Es como si el Trabajo tuviera “carta blanca” en cuanto al tiempo dedicado y para el Descanso y el Ocio me tuviera que conformar con las sobras.

Profundamente cansado de esta situación, en enero de 2016 (antes de que existiera este blog) inicié un experimento con el objetivo de encontrar el equilibrio “perfecto” entre el tiempo dedicado al Trabajo, al Ocio y al Descanso.

Le llamé el 80 Balance Experiment (cómo equilibrar Trabajo, Ocio y Descanso en 80 días).

La idea de este experimento surgió después de conocer el experimento "80 días para probar lo improbable" de Isra García. ¡Mil gracias por inspirarme Isra!

En este artículo quiero recuperar aquella experiencia y los aprendizajes que obtuve.

Ilustración hecha por Lucas Salcedo Aznar

Ilustración hecha por Lucas Salcedo Aznar

Empecemos por definir claramente a qué me refiero con Trabajo, Descanso y Ocio.

Trabajo

Todo el mundo tiene claro lo que es, ¿verdad?

Una actividad que requiere un esfuerzo físico y/o intelectual a la que dedicamos gran parte de nuestro tiempo y que suele estar remunerada.

Digo "suele" porque no siempre lo está. De hecho, buscar trabajo yo lo considero un trabajo en sí y es algo que no está remunerado. Y qué decir de las personas que se dedican al cuidado del hogar y de sus hijos, trabajan incansablemente y tampoco cobran.

Algunos ejemplos propios de tareas que entraban dentro de la categoría del Trabajo:

  • Creación de contenido, desplazamientos por trabajo, reuniones estratégicas con mi socio, actividad en redes sociales que uso con intención profesional, impartición de conferencias, formación o consultoría online/presencial, reuniones de ventas, lectura profesional, enviar propuestas y presupuestos, llevar la contabilidad del negocio…

  • Los descansos cortos dentro del horario de trabajo también estaban incluidos aquí, pues sin ellos no podría seguir trabajando con un mínimo de calidad.

Descanso

Mucha gente asocia el Descanso al “no Trabajo” pero yo no lo veo así.

Para mí el Descanso se refiere a:

  • Dormir

  • No hacer nada

  • Dedicarme exclusivamente a la contemplación

  • Meditación (cuando hice el experimento incluí esta actividad dentro del Descanso pero hoy en día, lo pondría en otra categoría ya que cuando medito no siento que haya descansado).

Entonces, el Descanso forma parte de una de las cosas que podemos hacer aparte del Trabajo, pero no es la única.

¿Seguimos con el último elemento de la tríada?

Ocio

El Ocio es otra de las actividades que podemos hacer fuera del Trabajo.

¿Pero entonces Ocio y Descanso no es lo mismo?

Vamos a ver las diferencias según mi punto de vista:

  • El Ocio requiere disponer de más energía que el Descanso (energía mínima).

  • Con el Descanso recargas “pilas” más relacionadas con el físico y el intelecto (frescura mental).

  • Con el Ocio recargas “pilas” que tienen más que ver con la satisfacción y el estado emocional.

  • El Ocio es como un premio “activo” por el esfuerzo hecho en el Trabajo.

  • El Descanso es como una recompensa “pasiva” por el esfuerzo realizado en el Trabajo.

Pero no todo acaba aquí, porque yo identifico dos tipos de Ocio.

Vamos a verlos, ¿me acompañas?

Ocio Proactivo

Aquellas actividades concretas y normalmente seleccionadas de antemano, a las que dedicamos un tiempo de calidad, es decir, concentrad@s y con atención plena en lo que hacemos.

Por ejemplo, practicar alguna afición o deporte, disfrutar de cualquier tipo de actividad artística, viajar, invertir tiempo de calidad con nuestra gente…

El Ocio Proactivo nos aporta placer y satisfacción. Nos oxigena la vida y nos ayuda a disfrutar de una mejor predisposición para trabajar o hacer otras cosas.

En mi caso, asigné a esta categoría las siguientes actividades: jugar a baloncesto (las horas de gimnasio las interpreto como OTROS porque no me recargan pilas emocionales como el baloncesto), música, conciertos, cine, series, teatro, conferencias, naturaleza y viajes.

Ocio Reactivo

Es como una opción por defecto, dejarse llevar, lo que resulte más fácil y cómodo en ese momento, sin pensar.

Algunos ejemplos serían: quedarse mirando la tele de forma aleatoria, saltar de vídeo en vídeo en Youtube o de noticia en noticia en la prensa (digital o escrita), pasar de artículo en artículo en un blog, o practicar la navegación inconsciente en las redes sociales revisando los muros o timelines infinitos.

Es un tiempo donde obviamente no estamos trabajando, ni descansando, ni estamos haciendo algo que nos aporte una satisfacción real como con el Ocio Proactivo.

El Ocio Reactivo no tiene objetivo alguno y lo que es peor, no recargamos nuestra energía porque ni descansamos, ni realizamos una actividad que nos genere emociones agradables.

Tras una sesión de Ocio Reactivo tienes esa sensación de…

Uy, ¿en qué se me ha ido el tiempo esta tarde?

Otros

Aquí tienen lugar el resto de tareas. Son de muy diversa naturaleza entre ellas.

Incluía tareas que tienen que ver con el mantenimiento de mi sistema de productividad, higiene, comidas, tareas domésticas, gimnasio, ritual inicial, desplazamientos personales…

Para terminar, decir que había dos actividades que estaban sujetas a incluirse en una categoría u otra en función del resultado final. Eran las siguientes:

•   Relaciones personales: Si eran de esos encuentros en los que me lo pasaba bien y me recargaban pilas emocionales, las incluía dentro del OCIO PROACTIVO. En caso contrario, iban a la categoría de OTROS.

•   Redes sociales: Si me fijaba un tiempo determinado para entrar en las redes sociales con intención lúdica y cumplía con ese tiempo, las consideraba dentro del grupo OCIO PROACTIVO.

En cambio, si me excedía del tiempo fijado inicialmente, consideraba esta tarea dentro la categoría OCIO REACTIVO, pues entiendía que se me había ido de las manos y ya estaba en modo “navegación inconsciente”.

Una vez definidas las 5 categorías creo que podemos sacar al menos dos conclusiones:

  • Para ser productiv@s de forma sostenible en el Trabajo, necesitamos equilibrar nuestra dedicación a él con la del Ocio y la del Descanso, que son dos elementos que hay que tratar por separado dada su naturaleza.

  • El Ocio que nos recarga pilas de verdad es el Proactivo, por lo tanto debemos hacer todo lo posible para sustituir el Ocio Reactivo por el Proactivo.

Objetivo general del experimento

Probar soluciones específicas para lograr un equilibrio entre mi dedicación semanal al TRABAJO (máx. 40h/sem.), OCIO PROACTIVO (min. 14h/sem.) y DESCANSO (min. 52,5h/sem.) y hacer el seguimiento del proceso durante 80 días.

Solemos trabajar hasta el agotamiento o al menos ese es mi caso.

Cuando ya estoy saturado de Trabajar me suelo decir:

Uf, llevo trabajando sin parar todo el día, me merezco una recompensa.

¿Te suena esta frase?

Esa recompensa puede ser Ocio o Descanso.

De esas “sobras” de tiempo del Trabajo, mientras tenga un mínimo de energía se las dedico al Ocio, porque es más divertido y estimulante.

Pero como no suele ser un Ocio “escogido” sino que lo improviso, muy probablemente va a tratarse de Ocio Reactivo.

Cuando ya no hay energía entonces Descanso, es decir, le dedico “las sobras de las sobras” de mi tiempo.

Descanso muy poco, por ocupar las sobras del tiempo que me deja el Trabajo, en un Ocio que además es Reactivo y que no me satisface ni recarga pilas.

¡Vaya panorama! ¿Te reconoces en una situación similar?

Pero no todo acaba ahí, al Descansar menos, el Trabajo del día siguiente se me hace más pesado y necesito más Ocio para paliar el desánimo.

Un Ocio que al no ser planificado, será de nuevo Reactivo y no me va a satisfacer a la vez que me seguirá robando más tiempo de Descanso.

Esto último sucede porque al disponer de poca energía y además, si encima la voy consumiendo con el Ocio Reactivo, me cuesta más esfuerzo tomar la decisión de irme a dormir (cada decisión consume energía) con lo que acabo acostándome más tarde de lo deseable.

El día no empieza a la hora a la que te levantas, sino a la hora a la que te acuestas.

Es un pez que se muerde la cola. ¿Te sientes identificad@?

Para monitorizar el experimento medí exactamente cuántas horas reales le dediqué al Trabajo, Descanso, Ocio Proactivo, Ocio Reactivo y Otros durante 80 días (4 días más finalmente) con la herramienta Toggl.

Gráfico-Resumen de los Objetivos (línea sin puntos) y Resultados (línea con puntos), en cuanto al número de horas semanales empleadas en cada Categoría de Tareas. La categoría de Otros no tiene objetivos. Los Objetivos de la categoría de Trabajo, variaban en función del número de días laborales/festivos de cada semana.

Gráfico-Resumen de los Objetivos (línea sin puntos) y Resultados (línea con puntos), en cuanto al número de horas semanales empleadas en cada Categoría de Tareas. La categoría de Otros no tiene objetivos. Los Objetivos de la categoría de Trabajo, variaban en función del número de días laborales/festivos de cada semana.

Objetivos Específicos, Resultados y Conclusiones

TRABAJO

Objetivos

  • Determinar cuántas horas debo dedicarle al TRABAJO a la semana para ser lo más productivo posible de forma sostenible en el tiempo.

  • Mi idea inicial era no sobrepasar las 40 horas semanales.

  • Para ello, debía revisar mi Plan/Calendario Semanal con mis Tareas Repetitivas para asegurarme de que no me había planificado demasiada carga de Trabajo.

  • Tener en cuenta la Planificación de Semanas de Desaceleración y de Aceleración (como si solo tuviera disponibles 25h en lugar de 40h semanales), antes y después de las vacaciones.

  • Lo mismo con los lunes y los viernes (como si solo tuviera 5h en lugar de 8 o 9h).

Resultados y aprendizajes

Pese a ponerme un límite de horas, no siempre lo cumplí. Igualé el límite de horas trabajadas en un 50% de las ocasiones (6 semanas de 12). En el resto lo superé, algunas semanas con más de 10 horas extra.

Además, tengo que confesar que incluso en mi última semana, en la cuál tenía vacaciones, ¡trabajé 12 horas! :-S

Eso significa que en mi caso, la categoría que debo limitar ya que no tiene fin es el TRABAJO. Por si no lo tenía claro ya de antemano. :-D

Si no soy consciente del tiempo que TRABAJO y no me planifico en base a un límite, se me irá de las manos y trabajaré más de lo debido y eso afectará negativamente a mi productividad de la semana siguiente.

Cuando me he acercaba a las 40 horas semanales de trabajo me sentía muy bien.

En cambio, cuando las superaba en gran medida, me sentía agotado y eso no me ha permitía ni DESCANSAR tan bien, ni gozar de mi OCIO.

Por lo tanto, creo que he acerté con el objetivo inicial del número de horas máximo que trabajar cada semana. Sin embargo, tiene mucho más sentido marcarse un intervalo temporal, ya que una cantidad de horas concreta es muy difícil de ajustar.

En resumen, mi intervalo de tiempo ideal son 38-42 horas de TRABAJO semanales.

Consejos

Márcate un intervalo de horas semanales de TRABAJO que no debes superar.

Para que esto te sea útil, deberás conocer dos cosas:

  • Cuántas horas de TRABAJO te has planificado previamente cada semana.

Así sabrás si te estás sobreplanificando o no, que es el problema principal que todos tenemos. Por cierto, déjate margen para imprevistos (al menos un 40%). :-D

  • Cuántas horas has trabajado realmente cada semana.

De este modo, si miras como vas el miércoles, puedes ajustar el número de tareas que vas a hacer el jueves y el viernes para cumplir con tu objetivo de horas semanales de TRABAJO.

Para medir tu tiempo de dedicación real al trabajo, te recomiendo algunas herramientas como Toggl o Clockify.

DESCANSO

Objetivos

  • Determinar cuántas horas debo dedicarle al DESCANSO a la semana para ser lo más productivo posible de forma sostenible en el tiempo.

  • Mi idea inicial era no bajar de las 52,5 horas semanales (7,5 horas diarias).

  • Creé una Rutina para irme a dormir que me ayudase a escapar del Ocio Reactivo y que me permitiese Descansar más y mejor.

  • Me marqué una hora tope para irme a dormir los días laborales. Inicialmente me propuse a las 23:30h.

  • Los días festivos no me fijé una hora tope para irme a dormir pero si que me exigí descansar las horas que me faltaban, levantándome más tarde..

Resultados y aprendizajes

Quedé muy satisfecho con el resultado pues siempre (las 12 semanas) superé las horas mínimas de sueño semanales y me sentí suficientemente descansado.

La clave fue que siempre era consciente de cuántas horas de sueño llevaba acumuladas cada semana y cuantas me faltaban, gracias a mi seguimiento con Toggl.

A partir de ahí jugué con la hora a la que me debía acostar o despertar para cumplir con el objetivo.

Sin embargo, eso fue posible porque soy mi propio jefe y puedo decidir a qué hora empiezo a trabajar salvo contadas excepciones.

Soy muy consciente de que hay personas que no pueden ser tan flexibles con la hora a la que se levantan porque empiezan a trabajar a una hora fija en la que se han comprometido con sus clientes o sus jefes/as. Aunque tal vez sí pueden escoger a qué hora de acuestan.

También soy consciente de que otras personas no pueden jugar con la hora a la que se acuestan porque tienen hij@s pequeñ@s o personas adultas a su cargo.

A todo esto, cabe señalar que existe otro factor importante, que es la relación de horas de sueño diarias dentro de una semana.

Las semanas que dormí algunos días muy poco (6 o 6'5h) y para compensar los fines de semana (8'5h o 9h), me noté mucho más cansado que las semanas en las que disfruté de unas horas de sueño regulares (7'5h diarias todos los días).

Sin embargo, me seguía costando acostarme a la hora prevista y la rutina que diseñé para irme a dormir no me funcionó como esperaba. Lo de ponerme un despertador a una hora para irme a dormir fue un desastre.

Lo que mejor me funcionó fue hacer todas las tareas que tenía que hacer durante el día antes de cenar y marcar, eso sí, una hora fija para cenar (el hambre era mi aliada). A partir de ahí, la idea era tenerlo todo listo para acostarme rápido cuando sintiese los primeros síntomas de sueño. ¡Mano de santo!

En resumen, mi intervalo de horas de sueño semanal ideal es de 52 a 56 horas, pero haciendo hincapié en que ningún día debería bajar de las 6'5 horas de sueño.

Consejos

  • Márcate un intervalo de horas semanales que quieras dormir y un mínimo de horas diario.

  • Determina con qué horario puedes jugar: con la hora de ir a acostarte, la de levantarte, ambas o ninguna.

  • En función de tu situación personal, toma medidas concretas (como las que he ido explicando) para conseguir dormir las horas del intervalo que te has marcado y superar tu mínimo diario.

  • Evalúa cómo han ido esas medidas y si no funcionan busca otras soluciones hasta dar en el clavo. No desistas.

  • Hay personas que tienen problemas de sueño. En este caso, consulta con un especialista, es imprescindible que descanses bien para vivir tu vida plenamente.

No lo dejes para más adelante, ponle solución ya. Vivir dormido es vivir a medias.

Gráfico-Resumen de los Objetivos (línea sin puntos) y Resultados (línea con puntos), en cuanto al número de horas semanales empleadas en cada Categoría de Tareas. La categoría de Otros no tiene objetivos. Los Objetivos de la categoría de Trabajo, variaban en función del número de días laborales/festivos de cada semana.

Gráfico-Resumen de los Objetivos (línea sin puntos) y Resultados (línea con puntos), en cuanto al número de horas semanales empleadas en cada Categoría de Tareas. La categoría de Otros no tiene objetivos. Los Objetivos de la categoría de Trabajo, variaban en función del número de días laborales/festivos de cada semana.

OCIO PROACTIVO

Objetivos

  • Determinar cuántas horas debo dedicarle al OCIO PROACTIVO a la semana para ser lo más productivo posible de forma sostenible en el tiempo.

  • En principio me exigí un mínimo de 14 horas semanales.

  • Hice una lista de todas las cosas que me gusta hacer.

  • Y otra lista con las cosas que me gustaría probar y que nunca “encuentro tiempo para hacerlas”.

  • Cada semana pretendía asignarme de antemano qué actividades concretas de ocio iba a realizar.

Resultados y aprendizajes

Para mí, analizar el OCIO en general fue un gran descubrimiento. Nunca le había prestado mucha atención y este experimento me sirvió para tomar consciencia de su importancia para mi equilibrio emocional.

En cuanto a los resultados, 5 semanas por encima de las 14 horas semanales, 4 semanas en el objetivo y 3 semanas por debajo.

Debo reconocer que planificar el OCIO PROACTIVO no me resultó nada fácil. Supongo que porque nadie me enseñó a hacerlo y no tenía la costumbre. Anteriormente al experimento, mis planes de ocio surgían de la improvisación del momento y esa flexibilidad en realidad, iba en contra de mi equilibrio.

Me he dado cuenta de que si no planifico mi OCIO PROACTIVO en serio, las otras categorías se van a “comer” su tiempo. Por eso, es algo que no debo/puedo dejar al azar.

Necesito un OCIO PROACTIVO de calidad para sentirme satisfecho con mi vida. Esto no es negociable, punto.

En conclusión, mi intervalo adecuado de OCIO PROACTIVO se sitúa entre las 14-18 horas semanales.

Consejos

  • Bloquea las horas que quieres dedicar al OCIO PROACTIVO en la agenda, como si fuesen reuniones de trabajo.

  • Haz una lista de cosas que te gusta hacer y que forman parte de tu OCIO PROACTIVO y divídelas en 2 categorías: las actividades que puedes hacer sol@ y las que necesitas a alguien.

  • Haz una lista de personas con las que te lo pasas bien. Cada semana asígnate 5 personas con quien quedar y avisando con tiempo, concreta 2 o 3 encuentros si te es posible. Tal vez te des cuenta de que debes ampliar tu círculo de amistades.

  • Cuando llegue tu hora de OCIO PROACTIVO del día (sí, cada día debe haber un tiempo reservado para él), si no has quedado con nadie, escoge una de las actividades que te apetezca de tu lista de OCIO PROACTIVO que puedes hacer sol@ y disfrútala.

  • Procura que tu tiempo de OCIO PROACTIVO no tenga lugar en momentos en que tengas baja energía, pues no disfrutarás tanto y puede derivar en OCIO REACTIVO.

OCIO REACTIVO

Objetivos

  • Tomar medidas para reducir al mínimo mi OCIO REACTIVO.

  • Identificar mis actividades de Ocio Reactivo más comunes en un listado.

  • Crear medidas específicas para detectarlas y evitarlas. Algunas herramientas interesantes al respecto son StayFocusd (Chrome) o LeechBlock (Firefox) que bloquean páginas web específicas durante un tiempo que tu fijes (redes sociales, portales de noticias…).

Resultados y aprendizajes

Con los conocimientos y recursos que tenía en el momento del experimento, no me fue posible reducir el ocio reactivo a 0 horas por semana. El valor mínimo fueron 2 horas semanales y la media de las 12 semanas casi alcanzó las 5 horas por semana.

El OCIO REACTIVO para mí es una señal de alarma que me indica dos cosas: que tengo baja energía y que últimamente no he permitido el tiempo de OCIO PROACTIVO suficiente.

En conclusión, mi intervalo permitido de OCIO REACTIVO va a ser de 0 a 3 horas semanales como máximo.

Mis consejos

  • Cuando tomes consciencia de que estás cayendo en el OCIO REACTIVO no lo dudes, haz una tarea de DESCANSO: duerme, túmbate en el sofá o la cama sin hacer nada, contempla el paisaje, haz respiraciones profundas…

  • Esto tendrá un doble beneficio para ti. Por un lado, dejas de consumir energía inútilmente y por el otro, la recuperas. Tómatelo en serio, vale la pena.

  • Y cuando vuelvas a tener energía prioriza el OCIO PROACTIVO, lo necesitas para recargar de nuevo tus pilas emocionales.

Dos errores clave

1.- Tardar demasiado en reflexionar sobre los obstáculos y dificultades surgidas

Incluso teniendo los datos a mano acerca de mi dedicación semanal en cuanto a mis horas de TRABAJO, OCIO y DESCANSO, me costó ponerme a analizar lo que pasaba exactamente. Lo que realmente me llevaba a hacerlo era el hecho de tener que publicar sobre ello periódicamente. :-S

Esto me hizo pensar que si no me bloqueo un espacio de tiempo concreto a la semana para reflexionar sobre cómo voy, pueden pasar semanas sin percibir comportamientos que al final me acaban perjudicando a mí mismo.

2.- Tardar demasiado en tomar medidas

Como explicaba en el punto anterior, si no te detienes a observar lo que pasa, no puedes aplicar medidas para solucionar los problemas ya que no eres ni siquiera consciente de ellos.

De todas maneras, me sucedió que habiendo analizado un obstáculo y encontrar una solución para superarlo, no la he aplicado de inmediato.

En conclusión, también debo reservar un tiempo a la semana para aplicar las medidas de mejora.

Publicaciones originales

Si tienes curiosidad, aquí puedes leer las publicaciones originales que hice durante el experimento.

Equilibrar Trabajo, Ocio y Descanso en 80 días: 80 BALANCE EXPERIMENT

¿A qué dedico mi tiempo? - 1ª Fase del 80 BALANCE EXPERIMENT

Cómo he limitado mi estrés - 2ª Fase del 80 BALANCE EXPERIMENT

MIS 5 GRANDES ERRORES - 3ª Fase del 80 BALANCE EXPERIMENT

CONCLUSIONES del 80 BALANCE EXPERIMENT

Presente (julio 2019)

Espero que el experimento y los aprendizajes que me llevé te hayan resultado interesantes y útiles.

Tal vez te preguntes si después de ese experimento hice algún otro.

Pues sí, este:

¿Cómo he aprendido a ser más CONSCIENTE de lo que me rodea? (2017)

¿Y alguno más?

Pues la verdad es que no.

¿Por qué?

No lo sé, estuve creando otro tipo de contenido, nuevos proyectos y sentía que no podía con todo.

Pero ahora quiero volver a hacer experimentos.

Y además, ahora dispongo de algunos aparatos tecnológicos para medir mi comportamiento con mayor precisión y rigor, por ejemplo la calidad del sueño. También dispongo de apps que me permitirán registrar la información de forma más cómoda y ágil.

Así que puedo hacer experimentos con una mayor exhaustividad y sacar conclusiones y aprendizajes interesantes.

Además mi conocimiento sobre la Productividad Personal y las Neurociencias se ha incrementado mucho en 3 años.

En mi próxima publicación aquí os hablaré del siguiente experimento y creo que vendrán muchos más.

Espero vuestras propuestas y puntos de vista en el apartado de comentarios.

¡Un fuerte abrazo y mil gracias por leer hasta aquí!

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