Empiezo fuerte: en este artículo no verás nada de IA, todo es cosecha propia del cerebro, ¡prometido!
Estamos en modo cansino y ahora todo el mundo habla sobre cómo aumentar tu productividad con la Inteligencia Artificial (me incluyo).
Escribimos sobre sobre IA con IA, sin mostrar ni un ápice de humanidad.
¿Funciona de verdad la IA para optimizar el rendimiento y avanzar más rápido hacia tus metas?
Tengo mis dudas y eso que soy un amante de la IA, divulgando constantemente las bondades de la IA para multiplicar tu rendimiento. Quede eso por delante.
Ahora bien, empezamos con un obstáculo grande: acelerar tu trabajo actual si no aporta valor, en realidad estás acelerando tareas innecesarias.
¿Para qué quieres ir más rápido si no sabes dónde vas?
Automatizar tareas repetitivas, contestar mensajes de forma automática o generar procesos que optimicen la gestión, en realidad no tienen nada que ver con la productividad (sobre todo la personal).
Es cierto que suena muy bien y te lo compro, pero eso no tiene nada que ver con la estrategia ni la visión de tu trabajo.
El problema real es cuando tu trabajo solo consiste en este tipo de tareas, entonces ya sabrás que tu trabajo tiene fecha de caducidad.
Este es un artículo diferente, con una mirada más global y con la necesidad de parar por un momento y reflexionar sobre la utilidad real de la IA.
Descubre toda la verdad sobre si la IA te ayuda a ser realmente más productivo y cómo puedes fomentar tu pensamiento crítico gracias al uso de nuevas tecnologías.
1# El problema no es el tiempo, no necesitas más velocidad
Intentamos ir rápido a todas partes, muchas veces sin claridad.
Ahora imagina que un comercial tiene un guion de ventas que sigue de manera fiel. A pesar de recitarlo con una maestría impresionante, las ventas que obtiene de ese guion son irrelevantes.
Para solucionar este bache profesional, se trata de aplicar IA para que el comercial haga el proceso más rápido y pueda llegar a más clientes.
Aquí ya empezamos mal con el diagnóstico: el problema no era la tecnología, sino que tanto el guion como la ejecución no eran las más idóneas, eso solo para empezar.
Y eso que no hemos mencionado la estrategia comercial, que muy probablemente tendría mucho por mejorar.
En este caso cuando usemos la IA esto es lo que va a ocurrir: vamos a acelerar procesos que no funcionan, y eso solo provocará que todavía nos demos más fuerte con la pared.
2# Tu cerebro no quiere más tiempo, quiere comprensión
El otro día escuchaba una situación de las más absurdas que recuerdo: una persona no podía asistir a una reunión y envió a su asistente de IA.
¿Qué valor le estamos dando a las otras personas que sí van a asistir?
¿Por qué quieres ir a una reunión de la cual después no podrás ni leer el resumen?
Catalogué esta decisión como absurda porque lo más lógico hubiera sido no ir, cancelarla o posponerla.
Si la IA no nos ayuda a recuperar la humanidad, entonces es una herramienta que genera desgaste y desconfianza.
En realidad, tu cerebro quiere le comprendas, que reduzcas la cantidad de estímulos que le estas ofreciendo.
Si la IA solo sirve para generar resúmenes y presentaciones deshumanizadas, entonces es mejor replantarse para qué estamos usando la Inteligencia Artificial.
Piénsalo bien: a la IA no tienes que preguntarte cómo puedes hacer para que te resume reuniones y tome notas, deberías más bien preguntarle cómo eliminar reuniones innecesarias y generar un método de trabajo menos invasivo y colaborativo.
Al final la IA mal gestionada genera:
· Fatiga digital: aumentar las opciones y la cantidad de información marea y enferma a nuestro cerebro, por eso es necesario limitar muy bien qué información obtenemos y cuál es el uso real (y efectivo) que le damos.
· Procrastinación: debido al auge de datos, resúmenes y tareas recibidas, entramos en bloqueo cognitivo y nos cuesta más tomar decisiones.
·Energía mental: el exceso de ruido desvía nuestra atención y nos drena toda la energía (te cansas más rápido)
3# La productividad tradicional está obsoleta (y la IA la alimenta)
La sobresaturación de proyectos y tareas se veía como algo ‘simpático’ durante muchos años. Ahora sabemos que es una de las causas principales de (mala) salud mental y de burnout.
Si la IA lo único que genera es un aumento de las tareas y de la información por consumir, en realidad estamos fomentando una productividad enfermiza, es decir, una serie de hábitos poco saludables que no nos generan ni bienestar ni valor real.
La productividad saludable tiene que ver más con la biología y con la mente, por eso hay que usar la IA para que vaya a favor del binomio cuerpo-cerebro.
Si por lo contrario va en contra, entonces la IA es contraproducente y estimula la anti-productividad personal.
Ahora me gustaría que tuvieras en cuenta estas 3 ideas clave a la hora de fomentar tu uso de la IA:
· Piensa como si tuvieras 1-2 horas al día, y usa la IA como ‘simplificador’ de trabajo real. Más allá de optimizar los Excels y automatizar correos, dale una vuelta sobre cómo podría ayudarte a reducir tu trabajo, tus reuniones, las interrupciones, los proyectos innecesarios…
· Pídele a la IA una integración de la IA, no solo a nivel laboral. Como bien sabes tu vida solo es una y está integrada por múltiples áreas. Cuando le preguntes cualquier cosa a la IA ten en cuenta todas tus áreas, no solo la profesional. Se puede optimizar tu vida personal también, no solo la laboral.
· La IA tiene que devolverte energía, no quitártela. Si el uso intensivo de la IA te quema y no te ‘da vida’, entonces es probable que estemos haciendo un mal eso de esta tecnología.
4# Quién piensa de verdad: la IA o tú
Aunque creas que sí lo hace, la IA no piensa por ti. Piensa en base a lo que tú le das.
Si de verdad hay que invertir en un pilar básico de la IA, este sin duda es la calidad de tus preguntas (prompts).
La IA no te da criterio, tampoco estrategia, ni siquiera conciencia. Eso lo pones tú. Por lo contrario, la IA es como una especie de copiloto comentar, un acelerador de procesos (muy) claros, e incluso un amplificador de decisiones que ya fueron tomadas.
Así que estos deberían ser los mejores usos que deberías darle a la IA para ‘pensar’ de verdad:
· Clarificar algo que ya conoces: indagar en IA está muy bien, pero la calidad de las respuestas está bastante sesgada según tu pregunta. Si no conoces el tema, recibirás información genérica que no podrás contrastar.
· Reducir tiempo mental (no solo tiempo de reloj): si conoces una tarea muy bien, dile que te ayuda a generar menos fricción mental y recuperar energía. Esto solo funciona cuando conoces bien la tarea y no es la primera vez que la haces.
· Simplificar un proceso existente: solo en el caso que quieras optimizar procedimientos que ya han sido creados, entonces la IA te puede dar una visión secundario sobre cómo abordar el proceso de una forma diferente y más eficiente.
5# Uso real de la IA para multiplicar tu productividad
La IA nos ofrece muchas experiencias distintas para multiplicar tu productividad. No obstante, y si tuviera que elegir 3, estas serían la que priorizaría:
Planificación asistida: no intentes llenar tu agenda con tareas sin sentido, usa la IA para vaciar tu agenda y recuperar el control de tu vida.
Priorización cognitiva: reduce el ruido del trabajo que ya conoces y elimina todo lo que puedas. La IA puede ser una excelente herramienta para
Revisión semanal: usa la IA como espejo, funciona muy bien para hacer auditorías de tu trabajo, tiempo invertido, optimización de procesos e incluso puntos ciegos de tu trabajo.
Últimas palabras sin IA
Recuerda que no necesitas más horas ni más herramientas, en realidad la productividad la tienes insertada en tu mente.
La IA debe convertirse en tu copiloto, no en tu jefe. En el momento que la IA decide qué debes hacer en cada momento, entonces significa que te olvidaste de pensar y que tus acciones están supeditadas a un algoritmo que no es el tuyo.
Por eso urge mantener una relación distinta con la IA, donde tomes las riendas de las mejores preguntas estratégicas para poder establecer una jerarquía de poder distinta, ayudándote a ganar claridad en tu trabajo y seguir potenciando la humanidad en tu vida.
¿Estás de acuerdo con este planteamiento sobre la IA? ¡Encantado de leerte en comentarios!
