Cómo levantarse TEMPRANO para aumentar tu EFECTIVIDAD

LA MODA DE LEVANTARSE TEMPRANO

Ya bien sea por el famoso libro de Robin Sharma ‘El Club de las 5am’ o por el auge desmedido de las distracciones durante el día, lo cierto es que numerosos adeptos han apostado por levantarse incluso antes de que amanezca.

No sabemos si permanecerá como una moda o no, pero la verdad es que incontables emprendedores y CEOs lo practican con regularidad: Tim Cook (Apple), Tony Robbins, Bill Gates (Microsoft), Richard Branson (Virgin), Oprah Winfrey…  

Hay muchas personas que relacionan levantarse pronto con riqueza. No tiene mucho sentido mezclar los conceptos ‘levantarse temprano’ y ‘dinero automático’, existen muchísimas otras variables que también influyen en esta ecuación.

Ahora bien… ¿por qué tanto interés en aprender a levantarse temprano?

El creciente interés por los negocios digitales y el aumento imparable de los freelances en todo el mundo, se traduce en muchas personas que buscan un sistema de organización que se escape de lo tradicional (precisamente porque tienen ‘horarios de oficina’ fuera de lo normal).

Ocurre también que el avance imparable de la neurociencia nos da muchas pistas sobre este fenómeno: la importancia de gestionar bien la energía mental y el cuidado de nuestra capacidad de atención son clave a la hora de determinar en qué momento del día tendemos a rendir mejor.

¿Cómo lo ves en tu caso? ¿Eres una persona madrugadora o prefieres levantarte más tarde? ¿Le ves sentido a levantarse más temprano? ¡Házmelo saber en comentarios!

Como curiosidad, destacar que ni siquiera el refranero popular español se pone de acuerdo:

No por mucho madrugar amanece más temprano

A quien madruga, Dios le ayuda

¿En qué quedamos entonces? : )

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EL POR QUÉ DE LEVANTARSE TEMPRANO

Como casi todas las decisiones trascendentales de nuestra vida, todo empieza con un porqué.

Muchas personas empezaron a levantarse temprano porque alguien se lo recomendó, porque leyeron un artículo o un libro, o porque simplemente les apeteció probarlo.

Una cosa es empezar este hábito, y otra muy distinta es perseverar con él.

Son muchas las personas que lo prueban durante 1-2 semanas (a lo sumo), y que progresivamente van avanzando las agujas del reloj a la hora de levantarse de la cama. 

Esto no es casualidad, y es que levantarse temprano sin un objetivo claro no funciona. Si te sientes cansado durante 2 semanas y además no notas demasiada diferencia a nivel de rendimiento, lo lógico es que recuperes la dinámica anterior.

Todos los hábitos necesitan un porqué para lograr que sean consistentes en el tiempo.

E, incluso más importante que el propio porqué, levantarse temprano requiere un deseo interior y un estado psicológico que faciliten este nuevo proceso.

Aquí van 3 ingredientes esenciales para encontrar el ‘porqué’ de levantarse temprano y lograr que el hábito sea sostenible en el tiempo:

  • Anhelos y deseos: si lo piensas de forma fría y 100% racional, la verdad es que son pocas personas a las que les apetezca levantarse temprano de forma natural. Casi todos nos quejamos de que dormimos demasiado poco, así que el plan de despertarse temprano no parece muy atractivo a priori. Más allá de pensar que este nuevo hábito te permitirá concentrarte mejor y trabajar sin interrupciones, piensa también en qué vas a conseguir gracias a esas horas ‘extra’ del día. Avanzarás proyectos más rápido y podrás aumentar la calidad de tus productos/servicios, generado más ingresos por ellos. Además, podrás ayudar a muchas más personas por haber logrado una mayor eficiencia en tu trabajo. Quizá, si te organizas bien, podrás tener más tiempo para ti y para tu vida personal.

  • Estado mental: si ahora mismo te encuentras experimentando muchos vaivenes emocionales y te cuesta reencontrar el rumbo, lo más probable es que levantarse más pronto no solucione los problemas de base. La inestabilidad emocional se gestiona con la flexibilización de creencias y con una gran dosis de inteligencia emocional, no con el mero hecho de levantarnos antes. Así que, antes de encontrar una razón poderosa para levantarse temprano, lo ideal es fortalecer tu autocontrol para ser capaz de resistir los envites de sueño y malestar que vas a sufrir al principio. 

  • Estilo de vida: levantarse temprano tiene mucho que ver con tus prioridades. Si tienes familia y sueles relacionarte con tu círculo social más cercano, entonces tendrás que conocer muy bien tu energía mental durante el día para ver cómo afrontas cada situación específica. Si te levantas a las 4am y quieres ir a cenar (8pm) con tus amigos, seguramente tu energía no esté pletórica en ese momento (con el consiguiente impacto en tus relaciones personales). Resulta de vital importancia conocer tu cronotipo para poder tener en cuenta todas tus actividades habituales.  

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TU CRONOTIPO ES ESENCIAL PARA INICIAR ESTE NUEVO HÁBITO

Como ya mencioné antes, la energía mental es un factor determinante a la hora de levantarte temprano.

Haz clic aquí si quieres saber más sobre cómo funcionan los cronotipos (incluye test)

Entender si eres una persona de mañanas, intermedia o vespertina, es un paso previo imprescindible para predecir tu ‘éxito’ de levantarte más temprano.

Vamos a ver los 3 posibles escenarios:

  • Cronotipo matutino: Si ya de por si eres una persona de mañana y quieres levantarte antes, lo cierto es que ya partes con mucha ventaja. Evita los cambios bruscos y no reduzcas tus horas de sueño, es importante aplicar bien el poder los microhábitos que te permitan dar el paso (hablaremos de ellos más adelante).

  • Cronotipo intermedio: En este caso el cambio es más complejo, ya que tu hora de máxima energía empezaría sobre las 10am-12pm. En este tipo de cronotipo no tendría mucho sentido plantearse un cambio de hábitos a corto plazo, ya que levantarse pronto se parecería más bien a correr una maratón que una carrera de 100 metros. Con cambios minúsculos para ir retrocediendo tu despertar, te podrías llegar a levantar con holgura sobre las 5-6am en un plazo de 2-3 años.

  • Cronotipo vespertino: Si bien es verdad que todo es posible con (mucho) esfuerzo, la neurociencia no respalda para nada un cambio radical como este. Si tu espacio de máxima de energía es por las noches y a partir de ahora quieres levantarte muy temprano, entonces tu cerebro tendrá que destinar altas dosis de trabajo para lograr un cambio estable. En este caso, levantarse temprano sería un atentado en el sentido biológico, por lo que, si realmente no tienes un gran anhelo o razón personal por lograrlo, sería preferible descartarlo. Hay personas que han logrado un cambio radical gracias a también a un suceso radical (nacimiento de un hijo/a, muerte de un ser querido, encontrar un empleo diurno 100%, un accidente traumático…)

Como criterio inicial, es importante tener en cuenta tu energía mental a la hora de incorporar un nuevo hábito. Muchos problemas de salud (físicos, mentales y emocionales) vienen justamente precedidos por cambios mal gestionados en una etapa concreta de nuestra vida.

¿CUÁNDO EMPIEZA DE VERDAD LA JORNADA LABORAL?

Levantarse a las 5am está bien, siempre que antes hayas dormido las horas necesarias.

Teniendo en cuenta que la mayoría de los estudios científicos recomiendan, como mínimo, dormir entre 6-7 horas seguidas, tendrías que calcular muy bien a qué hora te vas a dormir.

Tu día empieza en el momento en que te acuestas. Aquí no hay trampa ni cartón, ya que tu nivel de sueño y energía dependerá de si has tenido el sueño reparador suficiente.

Por mucho que te levantes a las 3am, si el día anterior te acostase a las 12am, lo más probable es que vayas somnoliento todo el día y te termines desconcentrando sin parar debido a la falta de sueño.

Porque aquí lo más importante no sólo es implantar el hábito de levantarse pronto, sino que además lo consigas hacer con la máxima energía y con la mínima sensación de sueño posible.

VENTAJAS DE LEVANTARSE TEMPRANO

A# Mínimas interrupciones al acecho

No te descubro nada si te desvelo que por las madrugadas no hay prácticamente ruido, a no ser que vivas en un entorno donde haya ocio nocturno (o con algún bebé con pocas ganas de dormir).

La sensación de paz es total, ya que existen pocos momentos durante el día donde puedas estar más de 1 hora sin interrupciones concentrado en una misma tarea. Ahora piensa en el último día que estuviste en una oficina/coworking y pudiste estar más de 1 hora concentrado (quizá incluso nunca haya sucedido).

La ventaja principal de levantarse temprano es que notarás una sensación de progreso increíble, algo que quizá hasta ahora no hayas experimentado hasta la fecha. Además, te resultará más sencillo seguir con éxito las mejores técnicas de concentración.

Es verdad que alguien puede pensar que es un entorno demasiado solitario y que necesita más interacción social. No hay que preocuparse en absoluto, ya que cuando todo el mundo vuelva a despertar ya podrás interactuar de nuevo como lo hacías antes (pero con los deberes hechos).

Ahora bien, es importante planificar tus tareas el día anterior para saber lo que puedes avanzar primero tú, y qué tareas necesitas por parte de otras personas.

Como punto para tener en cuenta: si sueles trabajar en equipo en la mayoría de las ocasiones y no sueles tener demasiadas tareas a nivel personal, entonces es un buen punto para valorar si te vale la pena levantarte tan temprano. Otra cosa es que uses ese tiempo para implementar hábitos relacionados con el deporte o la salud, que para nada son cosas de segundo nivel.

B# Los imprevistos pierden fuelle

Es una historia que se repite constantemente: planificas tu día y no terminas ninguna tarea de las que tenías previstas. No tienes tiempo para nada, no te cundió el tiempo.

La irrupción de múltiples interrupciones es un mal endémico de muchas organizaciones (grandes y pequeñas), ya que en la mayoría de los casos no existe un protocolo pactado sobre cómo se gestiona el trabajo en equipo de forma productiva.

Levantarse pronto por la mañana te ofrece una increíble ventaja: la probabilidad de que por las mañanas haya cambios de guion en la planificación es baja, sobre todo por la nula actividad de email y teléfono (hablaremos de ellos en el siguiente punto).

Trabajar a trompicones genera una extraña sensación de productividad, puesto que haces muchísimas cosas, pero en cambio no tienes la sensación de estar acercándote a tus objetivos.

Los imprevistos, además, también afectan directamente a tu nivel de energía, ya que te condicionan a realizar multitarea (con la consiguiente reducción de tu nivel de productividad). Enfocarte en una sola tarea cuando estás en la oficina con más gente es bastante complicado.

C# Nula actividad en Email y Redes Sociales

Difícilmente vas a recibir muchos mensaje en tu correo electrónico durante la madrugada. Siempre hay alguien que trabaja hasta altas horas de la madrugada, pero lo cierto es que la noche es el único momento del día en el cual tu gestor de email está en letargo permanente.

La mala comunicación y la ausencia de patrones para gestionar tareas, provocan que el correo sea un espacio (deficiente) de gestión de proyectos. Aunque sí es cierto que este no debería ser su objetivo principal, la realidad es que muchos mensajes vienen disfrazados de tareas por hacer.

Muchas veces nos llegan marrones y sobrevenidos a nuestra bandeja para ‘obligarnos’ a que abandonemos las tareas que teníamos pendientes, todo porque hemos visto una etiqueta de ‘ultra urgente’.

Lo bueno que tienen las mañanas es que no llegan este tipo de correos, por lo que podremos centrarnos en aquellas tareas pendientes que tanto cuestan de terminar. Así pues, cuando ya terminemos las tareas principales, podremos centrarnos en actividades secundarias que aterrizan a nuestro correo.

En el caso de las redes sociales este punto es algo distinto, ya la información suele circular a todas horas con ‘golosos’ artículos y vídeos por consumir. No obstante, el volumen a esas horas suele ser mucho menor y recibes bastantes menos notificaciones (un elemento perturbador en tu productividad).

D# Máxima energía si eres de Cronotipo Matutino

Si hay algún tipo de persona que tiene que invertir en implementar el hábito de levantarse temprano, esta sin duda sería la que tiene el cronotipo matutino.

Las personas de mañana no cumplen muchos hábitos porque por la tarde está agotados, no pueden más.

Ejemplo: quieres ponerte las pilas con el inglés, por eso has contratado un profesor privado que te ayude a practicarlo. Como durante el día no tienes tiempo, al final has decidido empezar las clases todos los días después de cenar. A esa hora a duras penas retienes nada, y además tienes la sensación de avanzar muy lento. Como ya no tienes energía, tu capacidad de atención está próxima a cero.

Levantarse temprano nos permite sedimentar algunos hábitos que de otra manera nos sería muy complicado: leer por las mañanas, hacer deporte, meditación, tomar un desayuno saludable y consciente…

Hay millones de actividades que podemos hacer todas las mañanas, siempre con la garantía de que estaremos con alta energía y que podemos afianzar como hábitos a medio plazo.

Por último, también vas a experimentar una sensación muy agradable de querer levantarte para practicar tus hábitos saludables, especialmente cuando los hayas incorporado ya a tu vida. Si quieres saber más sobre hábitos saludables de productividad, este artículo es para ti.

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INCONVENIENTES DE LEVANTARSE TEMPRANO

E# Incompatibilidad con la Vida Social

Si bien es cierto que hay muchas luces a la hora de levantarse pronto, está claro que no podemos olvidar sus sombras. Todos los cambios generan renuncias e incomodidades en nuestras rutinas habituales, y levantarse temprano no podía ser una excepción.

Lo primero que deberías analizar es cómo es hoy tu vida social y cuáles son tus hábitos de socialización con tus seres queridos.

Si por ejemplo eres una persona que suelen quedar habitualmente con sus amigos por la tarde/noche habitualmente, es probable que te sientas muy cansado/a a partir de ciertas horas. Eso se notará en la relación con tus amistades, ya que tu nivel de energía no será el óptimo en ese momento. Lo quieras o no, tendrá una repercusión en la calidad de tus relaciones.

Si en cambio acabas de ser mamá o papá y estás mucho más tiempo en caso, quizá tu deseo actual es permanecer más tiempo con tus hijos y tener un horario más o menos síncrono con ellos. Esto no significa que hagas sus mismos horarios (entonces no tendrías vida), sino que sigas unos patrones de sueño bastante similares. Si tu hijo/a se va a dormir a las 7pm, tú podrías ir a dormir a las 9pm.

La situación familiar y el tipo de relaciones que tengas determinarán el éxito de este nuevo hábito, ya que se verán afectados tus horarios habituales y por lo tanto tu organismo requerirá un ciclo distinto.

Es verdad que podríamos luchar en contra de nuestra energía mental y forzar la máquina, pero inevitablemente lo terminaremos pagando en forma de problemas de salud.

F# Alto nivel de Ansiedad inicial

Los primeros días de implementar este hábito te sientes extraño, como si no te terminaras de encontrar.

Es totalmente normal, en el fondo estás cambiando tus inercias diarias que con tanto cariño has cultivado hasta hoy.  

De hecho, esto no es un cambio que se produzca en pocos días, sino que necesitarás varios meses hasta que tu organismo se habitúe (es un cambio a medio plazo).

Incluso es probable que los primeros días sientas cierta ansiedad, ya que te costará concentrarte y pensarás que hubiera sido mejor quedarte un poco más en la cama. Este pensamiento ‘auto-saboteador’ te acompañará durante un tiempo y te hará reflexionar tu decisión en repetidas ocasiones.

Además, especialmente al principio, podemos tener algunas alteraciones en nuestra dieta. Como nos despertamos antes, nos cuerpo nos pide ‘fuel’ más veces, por lo que es recomendable tener estructuras las comidas para evitar las visitas constantes a la nevera/refrigerador.

Saber gestionar la ansiedad de las primeras semanas es garantía asegurada de éxito, puesto que se convertirá en la resistencia más grande a nivel mental que podrás experimentar.

G# Amenaza de las Distracciones

Igual que como ventaja apuntábamos a que se reducen las interrupciones por parte de otras personas, la verdad es que tanto tiempo ‘solos’ puede llevarnos a consumir más información digital de la cuenta.

Es cierto que el consumo exacerbado de contenido se zanja con una ‘simple’ dieta digital, pero a veces este patrón se reproduce de una forma consciente.

Ya sea por falta de claridad en tus tareas o por algunos conflictos que tienes abiertos en tus pensamientos, el hecho de tener mucho tiempo en solitario es una puerta abierta a la manzana roja digital.

Además, sucede algo curioso y es que, como nadie te controla a esas horas, sientes más libertad de dejarte llevar (y aquí ya depende de tus elecciones).

Muchas personas que se levantan temprano terminan dedicándole demasiado tiempo al consumo de blogs, noticias, vídeos, podcasts… justo todo lo contrario del propósito que tenían en mente.

¡No te dejes arrastrar por el torbellino digita! Aprender a autodirigirse (ser capaces de dirigir nuestra atención) es una de las competencias más beneficiosas en las cuales podemos invertir.

H# Irrupción del Ego Productivo

Un enemigo común de las personas que se levantan temprano es… la necesidad de ‘compartir’ que se levantan muy temprano.

Compartir los hábitos nuevos no es nada malo, faltaría más. Otra cosa muy distinta es presumir de ello y juzgar a los que no lo hacen.

Por motivos complicados de entender, las personas que se levantan por las mañanas tienden a criticar a todos aquellos que no lo hacen.

Hay que saber respetar a todas aquellas personas que deciden, libremente, poderse levantar a las 10am. Si a ellos les funciona, nosotros no somos nadie para rebatirles. Estamos hablando de una decisión muy personal, donde hay muchos factores entrelazados: cronotipo, familia, círculo de amistades, tipo de trabajo…

¿Quiénes somos nosotros para determinar a qué hora deberían levantarse otras personas?

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6 CLAVES PARA LEVANTARSE TEMPRANO

Llegados a este punto, ahora ya conoces ‘por qué’ quieres levantarte más temprano. Si no lo tienes claro, sería conveniente volver a reflexionar antes de tomar una decisión.

Piensa que, aunque no lo parezca, adoptar este nuevo hábito es como empezar una nueva vida. No sabemos si será mejor o peor, pero cambiará muchas de tus rutinas por completo.

Posteriormente, analiza si las ventajas superan a las desventajas. La vida es cuestión de equilibrios imposibles, así que asegúrate que vas a tomar una buena decisión.

Tienes razón, tampoco es el fin del mundo. Lo puedes probar y decidir, y si no te convence podrás volver sin problemas a tu rutina anterior.

Pues bien… ahora que ya tenemos la voluntad para seguir, a continuación me gustaría compartir contigo 6 claves para implementar con éxito el hábito de levantarte más temprano:

1# EL PODER LOS MICROHÁBITOS

Tu cerebro no tolera los cambios bruscos, así que evita a toda cosa pasar de un extremo a otro.

Me explico: si hasta te levantabas a las 8am, y mañana quieres probar de levantarte a las 5am, tu cerebro se sentirá muy cómodo en boicotearte constantemente (no le gustará tu decisión).

Además, sentirás cierta neblina mental que no te ayudará a concentrarte, incluso llegando a sentir dolor de cabeza. El cerebro es muy traicionero (y cobarde), por lo que no desperdiciará ninguna oportunidad de volver a sus patrones habituales.

Si quieres garantizar el éxito de esta nueva rutina, prueba con los siguientes microhábitos:

  • Ponte el despertador 10 minutos antes de lo que te sueles despertar habitualmente

  • Durante la primera semana, sigue el mismo patrón (sólo 10 minutos antes)

  • Durante la segunda semana, sigue con 10 minutos y añade un nuevo cambio (por ejemplo, el miércoles y el sábado prueba con 20 minutos antes de tu horario habitual)

  • Durante la tercera semana, prueba con 20 minutos antes toda la semana

  • Durante la cuarta semana, sigue con 20 minutos y añade un nuevo cambio (por ejemplo, el miércoles y el sábado prueba con 30 minutos antes de tu horario habitual)

  • Durante la quinta semana, prueba con 30 minutos toda la semana

  • Si durante una semana tienes dificultades para despertarte 20 o 30 minutos antes, vuelve a probar con 10 minutos antes de lo que te solías despertar habitualmente

Llegará un momento el cual el aumento será exponencial, porque ya habrás vencido la principal resistencia de tu cerebro: su necesidad de ahorrar energía.

Y lo mejor de todo: de esta manera, evitarás caer en la trampa que caemos muchos. Si el primer día haces un cambio brusco con tus hábitos de sueño, es muy probable que tengas una mala experiencia y quieras abandonar. De esta manera, estás aprovechando el ritmo de adaptación de tus neuronas para implementar un nuevo hábito con solvencia y celeridad.

2# EDUCA A TU ENTORNO MÁS CERCANO

Antes de iniciarte en este nuevo hábito, es importante que informes a tu familia (o a quien conviva contigo) sobre los cambios horarios.

Es probable que al principio te miren con cara de incredulidad, pero contar con su apoyo es esencial para que este nuevo reto funcione.

Como todos los cambios que implican a más gente, hay que saberlo vender bien. Podemos ir directamente al grano y decir: ‘cariño, a partir de mañana he decidido que ya está bien de levantarme a las 8am, tengo claro que hay que levantarse a las 4am. Lo leí en un libro’.

Un mensaje de estas características tiene consecuencias previsibles y, por supuesto, te ganarás la desaprobación de tu familia.

En vez del mensaje anterior, quizá podrías probar con algo parecido a esto: ‘he visto que últimamente me voy a dormir demasiado tarde por culpa del trabajo y no tengo tiempo de estar con vosotros, he pensado que voy a probar otra fórmula que me ayude en la conciliación. Mi objetivo es pasar más tiempo con la familia’.

El segundo mensaje está pensado para el bien de todos, no sólo el tuyo.

Ahora bien, aquí tampoco el objetivo es sucumbir por completo a los deseos de tu familia, claro está, pero siempre es bueno encontrar un equilibrio, especialmente si compartís responsabilidades (hijos, personas mayores).

3# INAUGURA TU RUTINA NOCTURNA

Como ya hemos comentado antes, el día empieza cuando te acuestas.

Por este motivo, es vital implantar una rutina nocturna que nos ayude a bajar nuestras revoluciones y ponernos en modo ‘sueño’.

Aquí tienes algunos pasos para añadir a tu rutina nocturna:

  • Desconecta todos los dispositivos electrónicos hasta el siguiente día

  • Toma comida proteica pero que no sea muy copiosa (en medida de lo posible, come entre 2-3 horas antes de ir a la cama)

  • Lee una novela de ficción para desconectar totalmente. Mejor no leas sobre emprendimiento, marketing o finanzas (aunque sean tu campo), porque entonces reconectas con tu trabajo y terminas tomando ideas para tu próximo proyecto

  • Prepara lo necesario para el día siguiente (ropa, ropa de deporte, comida), sobre todo para no tener que tomar decisiones que gastan mucha energía y así poder ganar foco por las mañanas

  • Practica la relajación/meditación/introspección antes de ir a dormir para conectar contigo mismo y conciliar mejor tu sueño

  • Aprovecha para tener conversaciones de calidad con tus seres queridos

  • Asegúrate que tu habituación esté a menos de 21º, la temperatura ideal para dormir de forma óptima

  • Haz deporte que no sea aeróbico (evitar correr, ir en bicicleta, ya que nos aceleran las pulsaciones y dificulta el sueño), en cambio, opta mejor por ejercicios de pesas, calistenia, o estiramientos

¿Te cuesta recordar todos estos puntos? ¡Normal! Para ello te recomiendo que crees un checklist en tu aplicación de notas favorita para que te sea más fácil recordarlo.

4# PLANIFICA TU DÍA LA NOCHE DE ANTES

Si no queremos empezar el día con la sensación de incertidumbre total, tenemos que ir muy bien preparados desde la noche anterior.

La claridad es la madre de la atención, la competencia clave para incrementar nuestra efectividad.

Si no queremos desaprovechar el poder de nuestra atención, el día anterior deberíamos (te tomará unos 5-10 minutos):

  • Reflexionar sobre cómo fue el día y qué hicimos (muy) bien

  • Qué cosas podríamos haber mejorado y qué podemos hacer para que no se repita

  • Elegir las 2-3 tareas relevantes que podemos hacer para el día siguiente

  • Posponer o eliminar las tareas que ya no tienen sentido

  • Tener en cuenta la energía que me requieren las tareas y priorizarlas en base a ese criterio

Planificar es invertir en productividad. Este hábito diario nos ayudará a no distraernos por las mañanas y ganar foco en las tareas pendientes que se nos acumulan a diario.

5# ENTRENA TU CEREBRO CON UNA BUENA RUTINA MATUTINA

Empezar el día con buen pie es la primera victoria del día.

La sensación de logro se produce en el momento que hacemos la primera acción, por eso es esencial tener una rutina bien definida para hacer germinar un día productivo.

Adicionalmente, es una excelente oportunidad para implementar hábitos saludables que van a impactar directamente en tu salud y en tu vida.

Aquí la idea principal es ‘hacer sin pensar’, por eso es básico tener una rutina con unos pasos muy marcados con un orden determinado.

Esta es mi lista personal sobre cómo hago mi rutina matutina (no tienes por qué seguir este orden):

  • Cuando irrumpe la ‘música’ de mi despertador, me levanto automáticamente. Visualizo el ritual para hoy y cuento de 1 a 10

  • Si no tienes pareja, lo ideal es abrir la ventana y oxigenar la habitación. Si tienes pareja, procura ser lo más sigiloso para respetar el descanso de la otra persona

  • Me dirijo al baño y me lavo la cara 2 veces con agua muy fría. Además, me cepillo los dientes y la lengua, para eliminar toxinas y recuperar la sensación de limpieza

  • Posteriormente, hago estiramientos de todas las partes del cuerpo durante 8-10 minutos

  • Mi primer desayuno es muy potente, para no tener que regresar a la cocina hasta como mínimo media mañana. Teniendo en cuenta que me levanto muy pronto (5am), prefiero estar bien equipado para no picotear entre horas

  • Enciendo el ordenador/computadora y abro la aplicación con mi lista de tareas

  • Hago ejercicio sin pesas (calistenia) para despejar mi mente y conectar mi cuerpo (10 minutos)

  • Me pongo la ropa de ‘trabajo’ que ya preparé el día anterior, especialmente para no tener que tomar la decisión sobre qué ponerme. Estar vestido me otorga un sensación de estar trabajando en casa (y también es una señal para el resto de familia)

  • Para empezar el día, necesito una tarea aceleradora que me active cognitivamente para que después pueda realizar más actividades exigentes. La lectura es una de mis favoritas, tanto de libros como de artículos científicos sobre Neurociencia, Productividad, Negocios, Salud y Marketing

Igual que ya comentamos con la rutina nocturna, te recomiendo que anotes todas estas rutinas en un checklist dentro de tu aplicación favorita. Una vez tengas todos los hábitos memorizados, entonces podrás hacer la rutina de forma automática.

6# LA SIESTA REPARADORA Y SUS BENEFICIOS

Cuando trabajamos durante toda la mañana desde muy pronto, también sentiremos el cansancio mental mucho más temprano.

Mi recomendación (y la de la neurociencia) es que cada día busques un espacio para realizar una pequeña siesta.

No es necesario que sea muy extensa, entre 10 y 20 minutos sería suficiente. Algunos estudios hablan de 12 y otros de 18 minutos, la idea es que elijas el tiempo que mejor te funciona.

Nota importante: si no has dormido nunca una siesta corta, al principio será una verdadera odisea y tendrás la sensación de no haber descansado nada. Igual que antes hablábamos de los microhábitos para levantarte pronto, aquí lo suyo sería replicar el mismo proceso con la siesta (sobre todo si estás acostumbrado a hacer siestas de 2 horas).

Otra gran pregunta sería en qué momento del día hacer esta siesta. Si bien es verdad que aquí cada persona tendrá un horario distinto en base a sus responsabilidades, sí que existe cierto consenso sobre cuáles serían las horas ideales para realizar la siesta.

Todos los estudios coinciden en que después de comer es el momento ideal, justo cuando los niveles de azúcar disminuyen y tu cuerpo pide a gritos una pausa cognitiva. No obstante, no sería recomendable hacer la siesta más allá de las 2-3pm.

HERRAMIENTAS Y APPS PARA LEVANTARSE TEMPRANO

La motivación es la mejor herramienta para mover montañas, pero hay que reconocer que a veces la tecnología no puede ayudar un poco.

Son muchas las aplicaciones que existen que nos empujan a salir de la cama, veamos algunas de ellas:

Barcode Alarm Clock: una divertida aplicación donde tu alarma no se detiene hasta que hayas escaneado el código de barras de tu pasta de dientes (sólo para iPhone)

Alarmy: esta pintoresca aplicación te obliga a realizar misiones (hacer fotos a un lugar concreto de la casa, encender la luz de alguna habituación…) para que se apague la alarma de forma definitiva

Freaky Alarm: muy parecida a la anterior, te obliga a hacer retos (escanear códigos de barras, tomar fotos a partes de la casa, códigos QR) antes de silenciar la alarma (sólo para iPhone)

Mimicker Alarm: una aplicación diferente que te fuerza a realizar un selfie, un juego de mímica o repetir las imágenes que ves en pantalla, con el objetivo de apagar la alarma (sólo para Android)

Alarma Despertador: al principio parece una herramienta más, pero verás que te obliga a realizar problemas matemáticos por las mañanas para silenciar tu alarma (sólo para Android)

Wake N Shake: para apagar la alarma de esta aplicación, tendrás que levantarte con mucha energía para mover tu cuerpo y agitarlo con la suficiente energía. Si te mueves mucho, entonces la alarma desaparecerá como por arte de magia (sólo para iPhone)

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¡Ahora es tu turno! ¿Sueles levantarte temprano o más bien tarde? ¿Has pensado en levantarte más temprano? ¿Lo has probado? Si en tu caso has tenido una experiencia positiva, ¿qué beneficios has notado al levantarte temprano? Si no salió bien, ¿por qué crees que no te funcionó levantarte más pronto? Déjame tus impresiones en el apartado de comentarios : ) ¡1000 gracias!

¡Un abrazo!

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